Entrevista

Entrevista

Se suele decir que en todos los momentos de la historia han aportado algo al presente, por oscura que sea la época.

En la II Guerra Mundial, bajo la frenética vorágine de cualquier tiempo bélico, se detectó la necesidad de aplicar metodología a la selección de soldados.

Comenzaron las entrevistas de trabajo y, con ellas, su evolución hasta nuestros días.

¿Qué es?

Herramienta de los procesos de selección con la que empresa y candidato mantienen un contacto directo, con la finalidad de conocerse mejor y verificar la idoneidad de la candidatura para el puesto de trabajo ofertado.

Debemos resaltar que es un proceso comunicativo bidireccional, por lo que la responsabilidad de preguntar y responder recae sobre ambas partes.

Tienes donde elegir

Las entrevistas de trabajo son, posiblemente, la parte de este proceso que más variabilidad presenta en su tipología. Si bien es cierto que existen unos parámetros que las diferencian en diferentes clases, recursos humanos suele tener un campo de actuación muy amplio para adaptarla a las necesidades específicas de cada organización.

Para establecer una estructura genérica, diremos que las entrevistas se clasifican según sus participantes y su estructura. Las más comunes son las siguientes:

Formato muy recurrente desde siempre. Se caracteriza por ser un encuentro entre un sólo candidato y una persona por parte de la empresa. Si la persona entrevistada se reúne con más trabajadores de la organización, hablaremos de una entrevista de panel.

Es una modalidad muy habitual en grandes procesos de selección con un alto volumen de candidatos o en posiciones junior, para las cuales se enfatiza más en competencias personales que en experiencia profesional.

A través de diferentes juegos y actividades los candidatos interactúan entre sí, mientras son observados por personas de la organización.

Una entrevista de trabajo es estructurada cuando consta de una organización y metodología predefinida que es aplicable a todos los candidatos por igual. El ejemplo más claro lo encontramos en los casos prácticos.

Existe una variante de la misma, en la que se subdivide la entrevista en una parte predefinida y otra libre, pudiéndose adaptar a cada candidato.

Una entrevista libre no tiene guión inicial, por lo que la conversación fluye sin limitaciones. Esta modalidad está más enfocada a situaciones en las que la carga competencial del candidato prevalezca sobre otras como la formación o experiencia.

Método

Puesto de trabajo

Aunque pueda parecer innecesario, lo primero que debemos hacer para preparar una entrevista de trabajo como candidatos es analizar el puesto de trabajo al que nos presentamos

Debemos evitar caer en la falsa creencia de que lo conocemos completamente, pues cada empresa presenta importantes variaciones en funciones aparentemente idénticas.

Esta información podremos encontrarla en la misma oferta de trabajo, así como en contactos personales que hayan tenido relación con la empresa o en las fuentes que trabajamos en nuestra Marca Empleado.

 

Empresa y sector

Este aspecto está íntimamente ligado al anterior, pese a ser aparentemente algo innecesario de mencionar. Por lo tanto, si es una variable sobre la que ponemos el foco, es señal inequívoca de que hay un gran porcentaje de candidatos que no realiza este trabajo previo.

El lapso de tiempo que transcurre desde la fijación de la entrevista hasta que se produce es un período muy valioso para que el candidato estudie a la empresa y al sector en el que desarrolla su negocio

Se valora muy positivamente que el aspirante pueda entablar una conversación sin titubeos acerca del core de la organización o de hitos relevantes de la misma.

Momento de acción

Durante el transcurso de la entrevista, el candidato debe mostrar tranquilidad y seguridad en sí mismo. Con ello no nos referimos a que sea capaz de cumplir las expectativas marcadas por la empresa, sino a que no tenga dudas de quién es y qué puede aportar. La honestidad es, sin dudas, lo que más peso tiene en estas situaciones.

Igualmente, el interés que muestre sobre las condiciones de trabajo o la estrategia corporativa resultarán cruciales para la imagen que proyecte a sus entrevistadores.

Recomendaciones

A lo largo y ancho de Internet encontrarás multitud de consejos y trucos para triunfar en entrevistas de trabajo. Lo cierto es que no hay ningún decálogo que garantice dicho éxito, pues todo depende de cada situación concreta.

En cambio, sí podemos acercarte algunos apuntes que son recomendables a la hora de encarar una entrevista:

Es obvio que la puntualidad en una entrevista de trabajo es más que importante. Se trata de tu carta de presentación, ya que nuestros actos hablan más que nuestras palabras.

Sin embargo, es igualmente determinante que no nos excedamos de puntualidad. Lo ideal es que hagas acto de presencia unos cinco o diez minutos antes de la hora establecida. Presentarte mucho antes puede ser contraproducente.

Si hay algo más valioso que el dinero en una empresa, eso es el tiempo. Es posible que conforme se desarrolle la entrevista las condiciones o requerimientos del puesto de trabajo no se ajusten a las expectativas iniciales.

El candidato debe ser honesto, claro y sincero con aquello que sabe y con lo que no sabe hacer. Al final del camino solo está la verdad, por lo que comenzar una etapa profesional basada en medias verdades no es buena idea.

Una entrevista es tu carta de presentación definitiva en una organización. Si tenemos en cuenta que no suelen durar más de una hora, el tiempo de dar información al entrevistador es muy reducido.

Sobre ese feedback se basará gran parte de la decisión final, por lo que debemos tener especial cuidado en nuestra entonación, preguntas no procedentes o presentación física.