Cualquier idea es invertible

Lo más acertado al inicio, sería agradecer a Talent Vitae. Pero, también es lo más justo, porque el contenido que creáis es útil y el modo de comunicar atractivo. Por tanto, felicidades, y muchas gracias por darme la oportunidad de aportar.

Soy Guillermo Díaz y tengo la suerte de ser granadino, pero al comienzo de este año la cambié por Lisboa (otra vez). Allí trabajo en la banca de inversión y corporativa del grupo BNP Paribas. Concretamente, analista de créditos estructurados. Hasta entonces y salvo por alguna excepción, he vivido en Granada, donde me críe y cursé Derecho y ADE.

Elegí Derecho y ADE, probablemente porque son dos buenas carreras ya separadamente, sin embargo, como más tarde concluiréis conmigo, tener elecciones limitadas no es lo mío. Estudiarlas congeniaba con una idea, para mí, atractiva: “quien solo sabe de una cosa, no sabe de nada en general”. Por otro lado, digámoslo: no olvido los momentos de hartazgo durante la carrera. Aunque también me diera bastantes satisfacciones, siempre hubo materias, de verdad, preciosas. 

Me considero muy curioso con todo lo relativo a la filosofía política y económica, particularmente en derecho la filosofía normativa (iusnaturalismo, positivismo, el contrato civil para con el Estado, etc.) y lo mercantil. Mientras de ADE, finanzas y microeconomía.

“Sé inquieto, el sector financiero cambia a diario y abarca tantos perfiles como pueda. Yo trabajo con economistas, juristas, informáticos, matemáticos.”

Sin precisar nada más llegamos a mitad de carrera y mis ideas se van aclarando más a lo largo de unos años importantísimos. Los erasmus. El primero fue en Siena, que ha provisto mi segundo idioma y grandes personas con quien hablarlo. Quien haya hecho un erasmus sabe que es una experiencia representable con la imagen de un barco rompiendo el hielo. Visto lo satisfactorio de la experiencia en el primer año, pensé en probar de nuevo. Quería seguir con algo constructivo para mi carrera y probé en NOVA SBE de Lisboa; gran universidad. Aquí perfeccioné mi inglés e inicié mi portugués.

Ya por el 2019, acabé y rubriqué mi formación con unas prácticas en la Caja Rural de Granada, cuyas lecciones llevo siempre conmigo, y donde empecé a perfilar mi presente profesional. La posición, para que me entendáis, era controlar, indicar cuanta liquidez, cuanta rentabilidad daba esto y aquello. Lo cual me hizo devorar conocimientos preciosos acerca del crédito, la inversión y la banca en general.

Acabamos etapa, pero no la de la banca, aunque dicho sea de paso, también apliqué a un sinfín de empleos. Seamos claros, en este sector la competencia es enorme, los reclutadores lo saben y filtran por infinidad de CVs. Mi conocimiento en inversión o en créditos es el medio (se ven cosas peores en los políticos). Yo no me ceñí a un solo país, y habiendo tenido experiencia internacional, eso me daba ventaja. Con esto me apunto el tanto de poder hablar 4 idiomas a diario. 

Hay gente que se está iniciando con un CFA, otro tiene un máster, y otro tienen un MÁSTER en escuelas de negocios que todos conocemos. Ojo, como nota mental, no descartes ninguna. Sé inquieto, el sector financiero cambia a diario y abarca tantos perfiles como pueda. Yo trabajo con economistas, juristas, informáticos, matemáticos. Todos tenemos en común el inglés y tareas centradas en la calidad del crédito con el que el banco financia diversas áreas. Mi campo es el del Project Finance, que se resume en la inversión de proyectos muy concretos, como fusiones, aviones, buques, minería, etc.

Hacer un CV, para mí, es una tarea continua. Siempre es editable y revisable. En definitiva, busco tener una imagen concreta de lo que imagino ser yo mismo. Si soy responsable o participo en un proyecto y tiene un reflejo remarcable para la empresa y para mi profesión, lo pongo. Este es el sector en el que, si te falta alguna experiencia formativa o profesional, tu obligación es buscarla y hacerla. En todo esto, es importantísimo no pasar la frontera de la calidad hacia la cantidad. Si vas a empeñar tiempo, que valga la pena; la motivación es la energía que te lleva al éxito.

El proceso de selección en mi caso fue rápido. Un reclutador del sector financiero optimiza su búsqueda, ya que pretende perfiles problem-solving, independientes, proactivos. Me explico: ¿Cuánto valor tienes para esta empresa?, Literalmente, cuánto estimas las ganancias que puedes hacer y cuanto más exacto y beneficioso seas más oportunidades encontrarás. La idea es invertir en personas que sepan que con su trabajo la empresa gana, al igual que tú también. 

Mi consejo es que actualices tu conocimiento, no te estanques en él. Al igual que las finanzas lo ha hecho a lo largo de su historia; en la edad media se creó la letra de cambio (por cierto, se intuye que en Siena), luego el cheque turista, el pago digital, y ahora el apasionante Blockchain. Hace 30 años el bróker era una persona, ahora es una aplicación de teléfono.

No hagas más elecciones de ciencias o letras, el conocimiento no es lineal, sino cíclico y cualquier oportunidad o idea es invertible.

Gracias por haber invertido un momento en leerme. 

Un saludo, Guillermo.

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