Haz lo que quieras, pero hazlo

Buenas a todos, mi nombre es Dioni Ugalde, CEO de Balonmano Pro Shop y Padel Pro Shop, y me subo a la Tribuna a contaros qué es emprender para mí.

Un emprendedor surge mucho antes de montar una empresa o de meterse en un negocio. Emprender es una actitud, es algo que le sale a uno de dentro. Es estar siempre inventando cosas que hacer o que mejorar y a las que sacarles partido, o simplemente entrar a un restaurante y pensar de primeras, ¿cuánto gana esta gente, cuánto gastan, por qué les va bien, o por qué no? Si esta no es tu manera de ser, si no te atrae hacer tus propios proyectos, puedes dejar de leer aquí porque el mundo del emprendimiento no es el tuyo.

Si aún sigues aquí, es porque detrás de esa mentalidad de “worker”, existe un emprendedor, y los emprendedores no tienen límites. Así que sin más dilación seguimos.

La ecuación que maneja el mundo empresarial, sea a corto, medio o largo plazo: Beneficios = Ingresos – Gastos.

Toda la economía depende de esta fórmula, es bien sencilla, se trata de vender algo más caro de lo que te cuesta, pero cuidado, que para conseguir que el balance sea positivo hay que trabajar, tener ideas, adaptarse al mercado y comprenderlo.

“A mí me sucede mucho que me encanta ir a cualquier sitio y hacer un cálculo de cuánto ingresan y cuánto les cuesta todo, y ver si allí se hace buena caja y por qué, es algo que me ha fascinado desde siempre.”

Me gusta mucho poner ejemplos reales para explicarme un poco. Recuerdo un pequeño restaurante situado entre dos pueblos de El Escorial. Para acceder a él había que subir una cuesta bastante grande. Muchos intentaron montar allí un restaurante y ninguno conseguía hacer dinero, a los seis meses todos cerraban. 

El lugar era un chalet agradable y tranquilo, pero ir andando llevaba unos quince o veinte minutos desde el pueblo del que fueras, lo cual echaba atrás a mucha gente. Tomás, decidió abrir su restaurante allí, a priori pintaba bastante difícil. Pero él tuvo una visión de negocio genial. Aparcar allí no era fácil, era una zona de chalés y no se podía aparcar en la puerta, pero él vio que enfrente había un solar grande (una antigua pista de tenis privada) con una entrada de garaje, Tomas habló con el dueño y negoció un precio para alquilarlo como garaje. 

Así consiguió que un restaurante que nunca había triunfado por distancia e imposibilidad de aparcar se volviera de repente súper accesible y un espacio cómodo para los clientes.

No termina aquí, en la parte de arriba empezó a hacer karaoke. En los pueblos la animación nocturna no era muy fuerte, le empezó a ir bien e incluso empezó a organizar cenas de empresa allí. De repente, todo el mundo iba allí y todo por dos ideas sencillas, pero geniales.

Que los ingresos superen a los gastos y la fórmula funcione, no es tarea sencilla. Uno tiene que asegurarse de saber qué y cómo ofrecer algo que los clientes quieran comprar. Pero de una cosa estoy seguro, como no lo lograrás nunca, nunca jamás, y es no haciendo nada.

Posiblemente, la mayoría de vosotros no penséis en montar un negocio de restauración, y queráis montar algo online o cualquier otra cosa adaptada a vuestros intereses, aún así siempre será la misma fórmula a aplicar. Otro amigo mío, Mario Herrero, escritor, se dio cuenta de que en Facebook estaban arrasando los textos de amor, reflexiones poéticas, etc. Era un mercado en el que todavía no había entrado demasiada gente, la publicidad era barata y tenía mucho alcance. Él escribe bien, tenía esa motivación artística y se lanzó a ello. ¿Resultado? Recuperó el gasto de sus anuncios en Facebook con creces y vendió muchos libros.

Teniendo en cuenta que podemos arriesgarnos a intentar triunfar con cualquier cosa que nos entusiasme y nos haga felices, otra fórmula que también consideraría efectiva podría ser: (Ideas + Esfuerzo + Riesgo) * Entusiasmo = Éxito

Se podría reformular de muchas maneras, pero creo que es muy importante entender que estos cuatro factores son fundamentales a la hora de crear algo exitoso, en el caso del restaurante, la idea, el esfuerzo y el riesgo fueron altos, y os puedo garantizar que Tomás trabajaba como nadie. Por lo tanto, el éxito también fue rotundo.

Algo interesante de la época en la que vivimos es que uno puede llegar a vivir de cualquier cosa. Por supuesto, también puede fracasar en cualquier cosa, pero el caso es que no tiene vetado el acceso a nada, como en otras épocas en las que no podía estudiar todo el mundo o no se podía acceder de primeras a más cantidad de público que el de tu propio pueblo. Nuestra sociedad ha cambiado y nos posibilita muchas cosas. Si tu “pasión” es comer y la buena cocina, por suerte has nacido en una era en la que puedes hacer críticas escritas o en vídeo y puedes exponerlas a miles de personas, puedes escribir libros y colocarlos online, puedes dar cursos, lo que sea.

Con pensarlo, no vale

La globalización tiene todo eso que es genial, pero también es muy exigente. Ahora cualquier tipo de Kazajistán puede ser tu competencia, y él puede ser igual de entusiasta y de inteligente que tú, por eso hay que hacer muy bien las cosas y estudiar cada proyecto. Por suerte, en algunos proyectos de Internet no hay que arriesgar casi dinero (en muchos otros sí, pero podemos no elegir esos), entonces todo se decide en el esfuerzo y en el riesgo. El kazajo seguro que se va a tragar mil libros y tutoriales, pero tú también puedes hacerlo. Nada te impide hacerlo.

Porque tú no eres menos que todos esos otros que lo intentan y lo consiguen, no tienes menos medios, menos recursos ni menos cualidades, y no tienes ninguna excusa para no hacerlo.

El señor Florentino Pérez o el señor Amancio Ortega no son hijos de ricos que nacieron con miles de millones detrás, son tipos que pusieron toda su energía y su entusiasmo y eso les hizo llegar a donde están hoy.

Nunca dejes de intentarlo.

 

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