Haz de tu trabajo un sueño

A los dieciocho años yo era ya todo un amante del floorball, una modalidad del hockey indoor. En El Escorial, mi pueblo, se montó un premundial de floorball y necesitaban ayuda en la tienda de palos, ¿adivinad qué? Mi amigo Jorge Díez y yo nos ofrecimos a ayudar. Recuerdo esa semana como algo divertido, vendiendo el material del deporte que nos gusta, echando unas risas y pasándolo bien. Sin embargo, el dueño de la tienda no tenía esa motivación que teníamos nosotros. Una vez terminó el campeonato, fui un día a comer con mi padre y le conté con entusiasmo mi semana, y él me dijo: “Dioni, ¿qué necesitas para armar tú un negocio como ese?”. Mi padre me motivó a empezar mi propio negocio y esta fue la clave de que ahora esté escribiendo estas líneas.

Por aquel entonces yo estaba estudiando ADE. El que vale, vale, y el que no… o, en mi caso, el friki de los negocios, pa’ ADE. Con la idea de empezar mi propio negocio rondando por mi cabeza, empecé a preguntar a mis profesores qué opinaban al respecto y cuáles son los pasos a tomar. No existen pócimas mágicas pero aquí tenéis unos pasos genéricos a seguir:

  • Primero debes registrar el nombre de tu empresa en el registro de nombres.
  • Una vez tengas esto, debes registrarlo en el registro mercantil.
  • Con esto vas al banco y abres una cuenta a nombre de la sociedad.
  • Con un trabajador del banco debes de ir a un notario a hacer las escrituras.
  • Por último, debes ir a Hacienda y solicitar el CIF.

¡Y ya está! Ya existe tu empresa.

Una vez la monté, mientras estaba en la carrera, me lo tomé como un juego los primeros años, aprendiendo a montar una web sin idea de programar (no había Shopify por aquel entonces). No vendía gran cosa, pero me lo pasaba genial, viajaba a Suecia a las oficinas de las marcas y disfrutaba como un niño.

“En una situación en la que nuestro mayor porcentaje de tiempo lo dedicamos a pensar, uno se percata de aquello con lo que puede resultar útil a los demás.”

En 2014 empecé a vender zapatillas de una marca de floorball, que también producía para balonmano la mismas, y pensé, ¿si sé hacer una web y lo he hecho con el floorball, por qué no monto otra de balonmano? Simplemente para tener más oportunidades de vender esas zapatillas.

Y así empezamos, en octubre de ese año me llegó un mail de un tal Sergi, el cual decía: ”Tenemos una web de estadísticas de balonmano, y estamos buscando alguien que nos dé unas camisetas con su logo de regalo”. Le respondí con honestidad algo así como: “Hola, lo siento, pero balonmano no es nuestro mercado objetivo, y no tenemos opciones de crecer con ello por ahora”. Al momento me contestó: “El mercado del balonmano tiene mucho potencial, lo conozco bien, ¿te gustaría que os ayudara a hacer crecer vuestra tienda?”, a lo que respondí que me lo pensaría. 

Al día siguiente, me escribió: “¿Qué tal? ¿Lo has pensado ya? Me apetece que lo hagamos juntos, puede molar”.

En ese momento me di cuenta de que Sergi cumplía todas las premisas para llegar lejos: motivación, ideas y ansia por ponernos manos a la obra. Trabajando juntos, a los pocos meses, aumentamos la facturación en balonmano, llegando a vender más que en el floorball, y a los dos años me di cuenta de que mi negocio iba a ser el del balonmano, la cosa empezaba a funcionar bien. 

Un día cualquiera, le hablé a Sergi pero nunca llegué a recibir una contestación… A los pocos días me comunicaron que había fallecido en un accidente de tráfico. Fue una trágica noticia que me golpeó duro, él era una gran motivación para mí, el motor de las ideas en el balonmano, una persona admirable. Nunca habría llegado aquí sin él, y se lo agradezco, agradezco que haya gente así de entusiasmada que mueva el mundo, y por eso quiero que haya muchos más como él.

Mientras intentábamos reponernos de este duro golpe, continuamos trabajando en el mercado del balonmano lo mejor que sabíamos. Enviábamos más rápido, nuestro precio era inferior, nuestra web más bonita y sencilla de usar, etc. Hoy por hoy, casi todos los jugadores de balonmano en España nos conocen y nuestra buena reputación se debe a que nuestra mayor prioridad es darle al cliente lo que necesita y hacérselo fácil, ellos son lo primero para nosotros.

Ahora estamos bastante tocados con la situación del coronavirus, ya que siendo un deporte indoor, todas las ligas están canceladas. Aún así estoy convencido de que esta será una oportunidad.

Hace un mes se me ocurrió la idea de crear un nuevo e-commerce online centrado en el pádel. Una semana después yo ya estaba comprando billetes dirección España para reunirme con todos los proveedores de las grandes marcas. Mientras tanto, mi equipo empezó a trabajar duro en la web, la cual fué presentada este martes, 8 de Diciembre, www.padelproshop.com. ¡Os invito a que os paséis por nuestro canal en instagram y le echéis un vistazo! Quería agradecer a todo mi equipo el trabajo empleado, son formidables.

Para terminar quería hablaros directamente a vosotros y deciros que es vuestro momento, estáis estudiando o acabáis de terminar, ahora no tenéis cargas, es el momento perfecto. Podéis arriesgar vuestro tiempo más que nunca. Podéis hacer crecer  negocios o ideas que os apasionen, hasta ver dónde podéis llegar aprendiendo. Cuando alguien joven me viene y me cuenta que lleva una semana dedicando diez horas al día a desarrollar algo, lo primero que hago es pedirle que me lo enseñe, porque ya se ha ganado mi respeto y mi interés. Hablar es bastante fácil, pero hacer, ya es otro tema.

Espero os haya gustado, me podéis contactar fácilmente en dionisio.ugalde@gmail.com, gracias por vuestro tiempo.

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¡Disfrutad!

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