¿Soy diferente y pienso mucho las cosas?

Me llamo Adrián Bartoll, y no, el título no es clickbait ni nada parecido, como diría algún youtuber. Se trata de preguntas que me han venido a la cabeza en multitud de ocasiones, desde que iba al colegio, en la universidad, y en la vida en general. 

Esta rara sensación empezó durante el Bachillerato, estaba en la rama “bio”, (porque dibujar y yo no cuadramos para nada) y la mayoría de mi clase quería estudiar medicina. Yo me preguntaba lo típico, ¿qué trabajo hay que sea bonito, seguro y en el que ayudes a la gente? En esos momentos me acordaba de lo mucho que me gustaban los cómics de Asterix y Obelix, y la famosa figura de Panoramix el druida, con sus marmitas mágicas, su poción, y sus mezclas. Claro, con esas influencias… acabé decidiéndome por farmacia. 

¡Qué maravillosos años! Que si bases de la terapéutica por aquí, que si farmacología por allá, o la famosa “tecno”, que con ese nombre no sabías si ibas a un pub o a clase. Y hablando de pubs, menudas fiestas, menudas risas, hacer amigos jugando a las cartas en la cafetería o preparar exámenes repasando las preguntas en el césped. Todo muy bonito, ¿verdad? 

«Cada vez que hablo con gente sobre su época universitaria, todo son frases como: “estudié muchísimo”, “me pilló el plan Bolonia y era todo un lío”, “no tenía vida social”. ¡Pero bueno!, ¿habré estudiado yo en otro planeta?, ¿será cosa de ser alicantino y tener la playa cerca?»

Ya casi al acabar la carrera, eligiendo dónde hacer las prácticas, otra vez esa sensación… Todo el mundo quería hacerlas en un hospital o en una farmacia. Cuando me tocó elegir, vi entre telarañas… “psiquiátrico”. ¿Qué curioso no? Debe… ¿ser interesante? ¡Pues a por ello! Otra de las mejores partes de mi vida, el 70% de lo que sé de farmacia estoy seguro de que fue por aquellos tres meses. Esta experiencia me guió hacia otra de mis pasiones, el cerebro, tanto por su complejidad, como por sus enfermedades y tratamientos.


Mi vida en esos momentos dio un giro de 90°, mi intención nuevamente era salirme de la norma, así que me decidí por profundizar en el estudio del cerebro, y me vine a Madrid a hacer una tesis doctoral en neurociencias. Ha sido otra época preciosa, de las más intensas que he tenido, he reído, he llorado, he conocido mis límites, mis preferencias, y espero haber ayudado a la sociedad con nuestras investigaciones. Bueno, y al acabar… tienes ese vacío interior como que te desconcierta. ¿Qué hago ahora?, ¿qué pesa más en mi balanza?

Pues como Batman una y otra vez, volví a mis inicios. ¿Qué me gusta? Farmacia, ¿qué más? la tecnología, ¿alguna otra cosa? Los avances científicos. ¿Conclusión? ¡Ninguna!

«Ahí es cuando vi que la salida de industria farmacéutica, era la mejor opción. Me di cuenta de que me encanta todo, todas las opciones de trabajo que ofrece, la innovación de cada día, el mundo del marketing en healthcare, el crecimiento que te genera estar mano a mano con gente deslumbrante…»

Aquí me encuentro ahora mismo, siguiendo un camino que es duro (¿cuál no lo es?) pero reconfortante, deseando contar mis experiencias positivas y no tan positivas a la gente mientras disfruto de la vida, que solo tenemos una.

Voy a acabar este texto referenciando el título, ¿soy diferente? Según Google, diferente es “que no es igual, no se parece o tiene otras características o cualidades”, por lo que mi respuesta es no. ¿Pienso mucho las cosas? Tampoco, pero estas ganas por hacer lo que me gusta, eso sí que me hace diferente. Y a ti que me estás leyendo, te invito a reflexionar sobre cualquier cosa, sobre todo por tu futuro, incluso te animaría a realizar un “coaching” sobre si estás haciendo lo que de verdad quieres o si vas por tu buen camino. Si no es el caso, ¡pregunta! Hay muchísima gente que te daría otros puntos de vista que no contemplas, y ten mucho cuidado, tienes la obligación de realizarte y ayudar a la gente, nunca sabes cuándo te pueden decir que escribas un artículo en La Tribuna de Talent Vitae, y deberías contar experiencias buenas, ¿verdad?

One Reply to “”

  1. Tras varios años sin hablar, decidí seguir tus pasos sin saberlo y, tras una nueva toma de contacto, conseguiste que mi futuro laboral pasara de un difuso color gris de dudas, a uno más claro, visto desde el punto de vista “fácil”, que yo no había sabido ver.

    Muchas gracias por todo, ¡y espero poder seguir leyendo este tipo de post tan interesantes!

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